
Hablando con mi compañero de clase (Cristian B) me di cuenta de que jamás en toda mi vida, el conejito de pascua me llevó al menos un mísero y pequeño huevo.
Reflexionando creo que la razón es que simplemente nunca creí en él ni en su admirable misión de repartir dulzura al mundo, como una manera de recordar la resurrección de Jesús.
La causa me parece noble, pero a la vez bastante mundana porque deja en simples huevos de chocolates fabricados por grandes empresas del dulce ( que raro suena eso), algo que bajo mi perspectiva religiosa va mucho más allá.
La resurrección representa volver a vivir, replantearse qué quiero ser, qué quiero mejorar en mí, qué quiero hacer por los demás y qué es lo que debo olvidar para seguir avanzando.
Bajo esa perspectiva, el conejo no ayuda en nada. Solo trae chocolatitos que hacen engordar y salir espinillas.
Así que como conclusión, no esperando sonar amargada ni aguafiestas, gracias conejito por nunca haber visitado mi casa.
Reflexionando creo que la razón es que simplemente nunca creí en él ni en su admirable misión de repartir dulzura al mundo, como una manera de recordar la resurrección de Jesús.
La causa me parece noble, pero a la vez bastante mundana porque deja en simples huevos de chocolates fabricados por grandes empresas del dulce ( que raro suena eso), algo que bajo mi perspectiva religiosa va mucho más allá.
La resurrección representa volver a vivir, replantearse qué quiero ser, qué quiero mejorar en mí, qué quiero hacer por los demás y qué es lo que debo olvidar para seguir avanzando.
Bajo esa perspectiva, el conejo no ayuda en nada. Solo trae chocolatitos que hacen engordar y salir espinillas.
Así que como conclusión, no esperando sonar amargada ni aguafiestas, gracias conejito por nunca haber visitado mi casa.
1 comentario:
Ahora sí, pequeña Gilda, quién sabe qué efecto lingüístico habrá hecho que no pudiesemos comentar.
Tengo una queja: me recordaste el hecho de que el conejito y el chocolate es sinónimo casi inevitable de erupciones subcutáneas en el rostro. Pero entiendo tu punto de vista.
Claro está que un huevo de chocolate no represente ni en lo más mínimo lo que significa la resurección. Tal vez, el significado de que sea vida, pero que nadie se detiene realmente a pensar en ello. Los niños sólo esperan comer el chocolate y disfrutar el placer, pero pocos van más allá.
Me alegra que seas fiel a tu creencia, eso es un gran motivo para sonreírle a la vida y darnos nuevas esperanzas.
Un abrazo y pronto seremos más seguidores =)
Publicar un comentario