sábado, agosto 11

Con amor

Y esta noche tengo ganas de escribir, por qué? No lo sé, nunca sé bien por qué escribo, solo sé que me nace, que es mi liberación, mi salida de escape y en los primero que pienso cuando quiero expresarme.

Hoy quiero decir que te quiero, no, miento, que te amo. Es loco escribirte, sé que leerás esto pero aún así, es extraño. Estos días han sido hermosos, no solo porque nos hemos entendido bien, sino porque siento de verdad que existe una fuerte conexión entre nosotros. Desde reír juntos hasta hacer el amor, todo es parte de una armonía perfecta. Dormir a tu lado y despertar en medio de la noche, ver tu espalda, abrazarte, tomarte las manos y sentir que tus dedos se entrelazan con los míos es una de las sensaciones más ricas que he sentido en mi vida. Que despiertes cada mañana y me abraces, que me mires y que me digas te amo es lo mejor que puedes hacer por mí, ya no pido nada más.

Cuando te conocí estaba muy entusiasmada pero a la vez muy temerosa porque sentía que todo lo que estaba pasando a mi alrededor era mágico, era como un sueño. Era mi máxima fantasía hecha realidad y estuve algún tiempo incrédula de todo, mirando con lejanía todo lo que nos pasaba, todo lo que me decías. Recuerdo cuando me dijiste te amo, estaba en esa etapa de no creer mucho, pero te sentí tan sincero; en ese momento me perdí, me entregué a todos los sentimientos que estaban palpitando en mi pecho y me tomé la libertad de no pensar, de no cuestionar, de solo vivir hasta donde pudiera el amor que sentía por ti.

Comencé entonces a vivir el romance más hermoso de mi vida, el más loco, el más intenso, el único amor que me ha llevado a pensar en un mañana, que me ha hecho soñar más allá de lo que soy, que me ha llevado a querer ser. Junto a ti no solo soy feliz, soy dichosa, me siento afortunada. Siento que puedo confiar, más allá de mis inseguridades, te creo, te siento, te vivo día a día y me gusta saber que te hago sentir tantas cosas, que te hago feliz, me gusta hacerte sonreír, es lo mejor.

Y ahora estoy aquí, frente a mi computador, extrañando todo de ti. Tú me cuentas sobre tus records mundiales en kinet y yo lo único que quiero es abrazarte. Te amo mi hermoso Miguel, quise escribir una vez más, necesitaba hacerlo y desahogarme después de esos días negros. Escribir es lo más sincero que puedo hacer, lo más mío, no lo hago tan bien pero es mi manera de hacerte entender lo importante que eres para mí.

Te amo y espero amarte toda mi vida :)